Los Imprevistos

 

Imprevisto

En los eventos… pueden pasar muchas cosas!

Y muchas de ellas se esperan y están pensadas para que ocurran cuando estén programadas. Hay otras veces, que tan solo ocurren cuando menos te lo esperas. A esto le llamaríamos… IMPREVISTOS

Cuando se organiza un evento, se organiza hasta el mínimo detalle. Se calcula todo para que no falle nada. Se tiene controlado el día de montaje, el tiempo de llegada de los proveedores, la hora de llegada de los clientes… Se tiene en cuenta los horarios del montaje audiovisual, decorado, catering, azafat@s, transporte…

Y aún teniendo todo bajo control, siempre, o prefiero decir, casi siempre, hay imprevistos.

¿A qué pueden deberse estos imprevistos?

Estos imprevistos pueden deberse a factores internos o externos. Cuando hablo de factores internos me refiero a un error en la organización, producción o logística de alguna de las partes. Los factores externos son aquellos que no dependen de uno mismo.

Puede haber imprevistos de todo tipo, como por ejemplo, que en medio del evento, salte la luz de la sala y la corriente de los enchufes. Esto puede ser porque alguien haya conectado algún aparato a la misma línea de corriente donde están los equipos y, si el cable o el conector está en mal estado, haga saltar la corriente de la sala.

Ante esta situación, lo único que se puede hacer es mantener la calma y solucionar el problema lo antes posible. El nerviosismo del cliente y del ponente en cuestión se va a incrementar de una manera exponencial al tiempo que se tarde en solucionar este problema, con lo que hay que actuar de la manera mas rápida eficiente.

Y como conclusión ante un imprevisto…

La mejor solución es mantener la calma y buscar minimizar el problema.

Si no existe solución inmediata, tomarse las cosas con filosofía. Por mucho que uno pierda los nervios el problema va a persistir, así que…

Salga del problema con humor y mantener la calma en la situación, así conseguirá que los asistentes se tomen el imprevisto como usted, con humor y anécdota.

Gestión del Tiempo

Aumentar-productividad-tiempo

“Que largo se me va a hacer esta presentación” o “¡Se me ha pasado volando!” En este post hablamos de LA GESTIÓN DEL TIEMPO

Una presentación, por mucho tiempo que lleve uno realizando presentaciones comporta unos nervios y una tensión por hacerlo bien. Encima del escenario es posible que disfrutemos de lo que estemos haciendo y que el tiempo se nos pase volando o que se nos haga eterna.

Esto puede ser por lo preparada que lleve uno lo que va a decir y como se la haya trabajado.

Este trabajo viene desde una parte personal (el como gestionar los nervios y desde la parte profesional (como se ha trabajado uno el tema y tener mas información sobre el evento)

Del como trabajarse a uno mismo hablaremos en futuros artículos.

En este post vamos a hablar de cómo  trabajarnos una presentación mediante la gestión del tiempo.

Cuando uno va a realizar una presentación…

Debe de tener en cuenta el tiempo que tiene en la misma y cuantas presentaciones, además de la suya, se van a exponer. Esto es importante para, una vez nos estamos preparando nuestra presentación en casa o en la oficina, concentrar o alargar la información que vamos a transmitir.

Si realizamos una presentación con Power Point, por ejemplo, nos condicionará el número de diapositivas que podemos insertar. Se calcula una diapositiva por minuto. Si que es cierto que esto es relativo, ya que no es determinante. Puedes poner diapositivas que las tengas un buen rato en la pantalla o que las pases rápidamente, todo dependiendo de la información que estés dando al respecto.

Hablando desde la experiencia…

He vivido casos en los eventos donde a los primeros ponentes se les dejaba que se alargasen en sus presentaciones al ser los primero en exponer y que eso repercutía negativamente en los ponentes siguientes ya que, por el tiempo que estaba estipulado, el moderador o la organización, les obligaban a acortar sus presentaciones.

En mi opinión, una cosa muy injusta ya que, los ponentes siguientes, se merecen, como mínimo, el tiempo que ya tenían estipulado.

Como conclusión final, y más importante, regirse al tiempo que uno tiene estipulado en su presentación, tanto por respeto y profesionalidad de uno mismo (eso significará que te has trabajado previamente muy bien la presentación) y segundo por respeto a los demás ponentes.

El miedo escénico

miedo escenico

Ponerse delante de un grupo de personas no es sencillo

Es muy fácil sentirse juzgado por los demás. ¿Qué pensarán? ¿Lo haré bien? ¿Quién hay de público? ¿El presidente de la empresa, mi jefe?… Estas podrían ser frases que nos pueden venir a la cabeza. Nos auto-boicoteamos antes de empezar, nos empequeñecemos.

Estos fantasmas que tenemos en la cabeza nos vienen condicionados por el miedo a no hacerlo bien. Expresarse delante de personas no es fácil y más sabiendo que tienes profesionales entre el público que pueden saber más que tu y que te están juzgado. O tal vez, tan solo lo que hacen, es disfrutar de nuestra presentación.

Yo siempre digo que lo más importante cuando estás encima de un escenario es disfrutar el momento.

Claro que tienes que tener una presentación buena, transmitir los conocimientos que uno tiene, ¡que son muchos!, una buena proyección de voz y sentirte seguro de ti mismo, pero la gran clave para poder realizar todo esto es superar el miedo escénico.

Ese miedo viene directamente relacionado con la seguridad en uno mismo y el miedo a sentirnos observados. No diré que es fácil estar subido en un escenario, ni aunque pasen muchos años.

Recuerdo un actor que llevaba toda la vida trabajando en un teatro que decía que, aún con los años que tenía y los que llevaba subido a un escenario, siempre se ponía nervioso antes de una actuación.

Yo he trabajado muchos años como técnico audiovisual en congresos, y no pasaba ni un evento en el que no estuviese nervioso antes de empezar. Los nervios son buenos y necesarios, son señal de que estamos vivos y de que queremos que salga todo bien.

El miedo escénico solo se puede superar disfrutando encima de él, olvidándose de si serás juzgado o no, o de que estará pendiente el público o no.

No soy de dar consejos, no me gustan. Creo que cada uno debe de elegir lo que más le ayude en ese momento para superar esas situaciones que se nos hacen difíciles, pero si os diría que si, en algún momento os subís en algún escenario por la razón que sea, disfrutad.

Es posible que volváis a subiros en muchas más ocasiones, pero cada vez que lo hagáis en cada uno de ellos, será única.